Logo Mamá No leas
Contacto
  • Inicio
  • Reviews
    • Tipos
      • Vibrador
      • Succionador
      • Dildo
      • Anal
      • Manga masturbadora
      • Cosmética
      • Ver todos
    • Materiales
      • ABS
      • Cerámica
      • Ciberskin
      • Cristal
      • Madera
      • Metal
      • Piedra
      • Silicona
      • TPE-TPE
    • Marcas
      • Biird
      • Bijoux Indiscrets
      • Fun Factory
      • Intt Cosmetics
      • LELO
      • Nuei
      • Svakom
      • Tenga
      • We Vibe
      • Womanizer
      • Ver todas
  • Servicios
    • Profesionales
    • Personales
  • Shop
    • Mi cuenta
    • Carrito
  • Más
    • Portfolio
    • Descargas
    • Tiendas de confianza
    • Mi biblioteca
    • EROART
      • Artesanía erótica
      • Ilustraciones
  • Contacto
  • Inicio
  • Reviews
    • Tipos
      • Vibrador
      • Succionador
      • Dildo
      • Anal
      • Manga masturbadora
      • Cosmética
      • Ver todos
    • Materiales
      • ABS
      • Cerámica
      • Ciberskin
      • Cristal
      • Madera
      • Metal
      • Piedra
      • Silicona
      • TPE-TPE
    • Marcas
      • Biird
      • Bijoux Indiscrets
      • Fun Factory
      • Intt Cosmetics
      • LELO
      • Nuei
      • Svakom
      • Tenga
      • We Vibe
      • Womanizer
      • Ver todas
  • Servicios
    • Profesionales
    • Personales
  • Shop
    • Mi cuenta
    • Carrito
  • Más
    • Portfolio
    • Descargas
    • Tiendas de confianza
    • Mi biblioteca
    • EROART
      • Artesanía erótica
      • Ilustraciones
  • Contacto

Mamá, no leas

Usted está aquí: Inicio / Colaboraciones / La maldición del número impar (en @PMalicieux)

La maldición del número impar (en @PMalicieux)

29 de febrero de 2016 Por Gwen 2 comentarios

   Tiempo de lectura 3 minutos
La maldición del número impar
Nueva colaboración en Malicieux Mag, esta vez hablo de la maldición del número impar y cómo la sociedad parece conspirar para que quienes estamos sin pareja nos sintamos con un vacío. Que lo consiga es cosa nuestra…

Veo mucho odio en mis palabras, lo sé, y no es lo que pretendía cuando empecé a escribir esto, no del todo al menos. Estoy un poco resentida, y habrá quien piense que es porque no follo, con eso de que no tengo pareja… Pero nada más lejos de la verdad.

¿Quieres leerlo completo? Visita el artículo aquí y dime qué te parece en los comentarios… Web no disponible.

La maldición del número impar

En matemáticas un número impar es aquel entero que no puede dividirse exactamente por dos. En la vida, el número impar eres tú –y yo–. Ese número que siendo tan completo que no precisa de un aditivo para estarlo aun así cree que le falta algo. Bien porque realmente lo sienta así, o porque la sociedad con su ‘cada cual con su pareja’ se lo haya hecho creer.

Hace unas semanas se celebró San Valentín, la fiesta de las parejas por antonomasia. Lo que para muchos pares representa un recordatorio de que deben amarse –como si con hacerlo un día al año fuera suficiente–, para los impares –solteros y solteras como tú y como yo– se transforma en una fiesta que pone en evidencia su individualidad. ‘Oh, no tienes pareja, pero mira cómo se llena el mundo de corazones. Tú tendrás que conformarte con tu dedo corazón…’.

¿Y qué hay de malo en ello? En conformarme con mi dedo corazón quiero decir. ¿Quién me va a demostrar más amor y cariño que yo misma, quién va a hacerlo aunque la propaganda anual no se lo recuerde, quien no va a juzgarme si termino devorando un menú para dos…?

Menú 2×1

Claro, menús para dos, para compartir con quien más quieres, para una noche romántica, ¡para su puta madre oye! Y es que los menús para compartir y los 2×1 no sólo nos atacan en San Valentín, sino que nos acosan todo el año, haciéndonos recordar que no tenemos quien se coma las patatas que nos sobren. ¿A dónde van todas esas patatas que quedan en los platos? A la mierda, como a veces nuestra autoestima cuando nos apetece compartir algo y no hay con quién. Porque que seamos solteros no quiere decir que no queramos compartir, sino que no hemos encontrado la persona ideal para ello o que estamos hasta las narices de que nos roben las patatas antes de acabar con ellas y preferimos darnos un atracón aunque nos salgan por las orejas.

¿Tiene algo de sentido lo que digo? Puede que no, que esté divagando y tú estés buscando el número del frenopático más cercano para que vengan a buscarme pero, ¿y si tengo razón? ¿Y si hay un complot generalizado para que tengamos la necesidad no sólo biológica, sino psicológica de unirnos a alguien medianamente afín sólo por encajar y disfrutar de una vez del dichoso menú para dos? ¿Tan rico está, acaso no pueden ponerte la mitad del mismo, guardarte en un tupper lo que no te comas, dejarte reventar con el maldito menú entero…?

Todo doble

Cena para dos, escapada para dos, aventura para dos, hotel para dos, mierda para dos… ¿No te has dado cuenta de que muchas veces sale más económico un plan en pareja que uno individual? ¡Coño, que son dos, que dividan gastos! Busca alojarte en un hotel en una habitación individual… No hablo de hotelazo en plena Gran Vía madrileña, simplemente de un hostal de calidad aceptable en Palencia, si te das cuenta pagarás por una simple cama de 90 –siendo generosos– poco menos que por una habitación doble, pero no pidas una doble para uso individual, porque es probable que acabes gastando más que si invitas a dormir a cualquiera que encuentres por la calle en esa habitación que el hotel se empeña en que compartas.

Veo mucho odio en mis palabras, lo sé, y no es lo que pretendía cuando empecé a escribir esto, no del todo al menos. Estoy un poco resentida, y habrá quien piense que es porque no follo, con eso de que no tengo pareja… Pero nada más lejos de la verdad, que no comparta mis patatas no significa que no comparta mis orgasmos. Lo que pasa es que me toca la fibra esa necesidad que parecen imponernos por compartir todo, como si el no compartir una noche al año de amor romántico nos hiciera menos.

Somos

No cariño, no somos menos. SOMOS. Y eso, en definitiva, es lo que importa.

¿Qué no tienes quien te regale flores, quien te compre un vibrador nuevo, quien te invite a cenar, una vez al año, ese día concreto? No sufras. Regálate las flores, cómprate el vibrador que tanto deseas, cena fuera, pero hazlo cuando desees, durante todo el año. Porque no hay amor más puro que el amor propio.

Y a las personas que se creen mejores y que lo tienen todo por haberse unido con otro número impar: ¡multiplicaos por cero! Los solteros no estamos incompletos, sólo somos más ligeros, dejad de juzgarnos mientras nos comemos el jodido menú para dos.

‘¿Te molesta? Mira qué dedo más bonito tengo para ti, es un corazón…’.

TuitéaloCompártelo en LinkedInGuárdalo en Pinterest

Publicado en: Colaboraciones Etiquetado como: Recomendación, Reflexión

« Hablando de… #PrimeraVezBook en @RadioSexualidad
Pene de regaliz »

Comentarios

  1. Mary Asexora dice

    1 de marzo de 2016 a las 22:04

    Jajaja, me encanta la frase final, me la apunto para utilizarla con licencia Creative Commons, claro.
    Yo me he sentido un poco identificada contigo, no por ser impar, si no porque a cierta edad y casada, una empieza otra fase de presión social: los niños… ¿para cuándo los niños? ¿No quieres tener hijos? ¿te vas a perder una experiencia única? bla, bla, bla
    Sinceramente, yo pensaba que el tema de ser impar ya estaba superado y que ya se sufria tanta presión, pero veo que me equivocaba. Desde luego que ser impar no es ninguna maldición y no se debería ver como tal.
    ¡Ah! Y cómprate todos los vibradores que quieras, más ahora que tienes descuento en Oh Lilith! jajaja
    Besico

    Responder
    • Mamá, no leas dice

      2 de marzo de 2016 a las 12:59

      La obsesión que tiene la sociedad por aborregarnos, ¿eh? Que si la pareja, que si la boda, que si el niño, que si luego a por el hermanito… Y el tema de la maternidad siempre tan presente, como si se fuera menos mujer (porque somos las que tenemos más presión al respecto) al no querer tenerlos o al no ser nuestra prioridad.

      La presión se sigue sintiendo, pero está en mano de cada uno decidir cuanto le importa, aunque a veces ponen realmente complicado que te resbale.

      ¡Claro! ¿Por qué esperar a que alguien nos lo regale? Seamos independientes y disfrutemos de ello 😉

      Besotes.

      Responder

Deja una respuesta Cancelar la respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Hola, soy Gwen

Soy divulgadora sexual, sextoy reviewer, sex coach, escritora, correctora, editora y lo que haga falta. Apasionada del mundo de la sexualidad, escribo sobre productos eróticos, curiosidades y reflexiono sobre sexo, feminismo, trabajo sexual y libertad. Masoquista emocional. El humor no es una opción, es una necesidad. ¿Te cuento más?

Hazte con ella

¡Consíguela!

compra guia materiales

Archivo del blog

Categorías

Cajón desastre Colaboraciones Complementos eróticos Compra Consejos Conversaciones Cosmética erótica Divulgación Estudios y encuestas Experiencias In English Juguetes eróticos Nota de prensa Proyectos Publi Reflexiones Relatos eróticos Training

Copyright ©2026 Mamá, no leas

  • Información legal
  • Descargas
  • Suscríbete
  • Contacto
  • Shop
  • Facebook
  • Instagram
  • LinkedIn
  • Twitter
  • YouTube