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10 de noviembre de 2017

Hablando de... RedLights, tienda erótica

RedLights

En un sector, como es el de las tiendas eróticas, donde la oferta es tan amplia y diversa, la diferenciación es clave. Crear un estilo propio, dotarlo de vida y luchar por ello es lo que han hecho desde este sexshop online.

Irónicamente, lejos de aquellas luces rojas donde hasta no hace mucho solía tenerse la sensación de respirar una atmósfera de sexo oscuro, secreto y pervertido, RedLights es una tienda erótica que derrocha luz y optimismo. Abren el mundo de la sexualidad sana a todas aquellas personas que quieran disfrutar de las sensaciones que pueden aportar los productos eróticos, tengan o no experiencia con ellos, y lo hacen con gran naturalidad y con un evidente amor al trabajo y labor que realizan.

Bajo su lema ‘el sexo es un guateque’, que se convierte en una declaración de intenciones, se proponen colaborar en la eliminación del tabú que, durante demasiado tiempo, ha rodeado a la sexualidad en todas sus formas. No vale avergonzarse, la vida está hecha para disfrutar y RedLights sabe cómo ayudarte en ello. La promoción de una sexualidad sana, responsable, divertida y consensuada es la principal motivación.

La tienda online tiene un diseño que incita a navegar por cada rincón, sin colores que te distraigan ni imágenes que puedan amedrentar a los no iniciados; queda claro que el buen gusto forma parte de la operativa y que saben muy bien cómo ofrecer sus productos sin que éstos puedan verse como algo agresivo, si no como una puerta a conocerse mejor, a exprimir sensaciones y disfrutarse uno mismo o en pareja. 

RedLights

Dentro de su web puedes encontrar una gran variedad de juguetes y productos eróticos pensados para la higiene o disfrute sexual, como vibradores o masturbadores masculinos; cada ficha de producto describe la funcionalidad de los artículos y aporta recomendaciones o comentarios que personalizan más la compra y ayudan a dar con la mejor elección dentro de nuestras necesidades, deseos o fantasías. 

Como valor añadido, en la web también descubrirás el Blog de Eva donde Yaiza escribe sobre curiosidades, opiniones y experiencias relacionadas con la sexualidad, ya sea cómo usar un juguete eróticos determinado, relatos eróticos o vivencias personales.

Un proyecto que nació en 2015 y que ha ido creciendo exponencialmente desde entonces gracias a la atención distinguida a sus clientes, y a la aportación de una visión humana y personal, acercando la sexualidad a personas que, de haber abordado de otra manera, no hubieran llegado a formar parte de la extensa comunidad de RedLights. No por nada es una de las tiendas online más activas en redes sociales, con un más que próspero canal de YouTube que te recomiendo visitar y una comunidad muy involucrada con la tienda, sus iniciativas y quienes lo gestionan todo, Yaiza RedLights y Jordi Mey, que han abierto una ventana a sus vidas a miles de seguidores, demostrando que hablar de sexo y trabajar en el sector erótico no es incompatible con la diversión y la naturalidad.

Luces rojas que aportan gran luminosidad al erotismo y la sexualidad, y nos incitan a ser fieles a nosotros mismos, independientemente de nuestro sexo, edad o condición sexual.

8 de noviembre de 2017

Una de feminismo, cultura de la violación y putas


Imagina que trabajas subiendo cajas a una gran estantería. Con tu escalera anticaídas, botas de seguridad, faja para la espalda...y llega alguien, te empuja desde arriba y acabas en el suelo. ¿Qué piensas? ¿Quién crees que tiene la culpa de que te hayas caído; tú o quien te ha empujado?

Ahora piensa que eres puta. Sigues un control exhaustivo de tu salud, no realizas prácticas de riesgo, eres todo lo legal que la ley te permite...y te violan. ¿Qué piensas? ¿Quién crees que tiene la culpa de que te hayan violado durante el desarrollo de tu profesión; tú o quien te ha violado?

1 de noviembre de 2017

Mamadas mainstream

 Plátano polla

Hoy la cosa va de mamadas, pero nada de 'cómo hacer feliz a tu hombre', '5 cosas que debes tener en cuenta en una mamada', ni nada por el estilo. Mis palabras van enfocadas a una reflexión que lleva días rondándome. Además, en esta ocasión, voy a tender a la generalización; así, a lo loco, porque a veces es necesario.

Hablemos de mamadas mainstream, más concretamente de las que suelen aparecer en el porno más comercial.

No soy una gran consumidora de porno, pero de vez en cuando tengo mis momentos y -para ser sincera- me pongo lo primero que cumple mi requisito principal en ese preciso momento, ya sea un trío, un lésbico, un anal... No soy la más exigente, pero sí es cierto que mientras veo el vídeo mi cabeza no puede evitar encontrar las incoherencias, las cosas que no me gustaría practicar en persona, o esos clichés llenos de testosterona rancia; pero digamos que dado mi (reducido) uso de la pornografía, es como ese día que no te apetece cocina pero te mueres de hambre y paras en el primer sitio que dan comidas, el sitio puede ser lúgubre, no lo más higiénico y con un menú muy reducido, pero joder, TIENES HAMBRE y acabas entrando y comiendo, e incluso puede que te quedes con el estómago contento. Simplificando, consumo porno como consumo productos del botiquín, por emergencia.

Y sí, masturbarse no es una emergencia tipificada, pero a veces las ganas despiertan de pronto, te apetece estar a mil lo más pronto posible para follarte de cuantas formas se te ocurran, y ni te apetece prepararte pensando en qué hacer con lo que tienes en el frigo (imaginación), ni cocinar algo elaborado (relato erótico, sexting...). Quieres comida de microondas; lo quieres ya, visual, rápido, eficaz. Haces la búsqueda con ese antojo que te ha entrado, seleccionas, te preparas, y te dispones a jugar entre las piernas con el único fin de alcanzar el orgasmo, a veces te cuesta varias búsquedas, o más de un vídeo, pero acaba funcionando; alcanzas lo que buscabas y hasta otra.

En esas me encontraba hace unos días, en un momento fast food busqué, encontré, y vi. Soy así, por más que no sea la imagen idílica de lo que quiero ver, mi cuerpo se excita y acabo logrando lo que quiero, ¿para qué darle más vueltas? Pues porque es inevitable. En el vídeo, entre planos ginecológicos, posturas del Cirque Du Soleil, gemidos falseados y demás inconsistencias, la mamada. Detalle que siempre me ha parecido curioso (NO) que en la mayoría del porno que he visto siempre aparecen mamadas pero no siempre se ven comidas de coño, y si se ven nada tienen que ver en duración con las otras. Las pollas se comen laboriosamente, con entrega, incluso en diversas ocasiones, a veces hasta la lágrima, la arcada, la bofetada...pero lo coños... ¿Qué les pasa a los coños? Los coños se convierten (generalmente, huelga decir) en el primo raro, al que le hacen el caso justo para cumplir y que no se enfade. Pero lo más triste del trato de los coños en el porno es que se extrapola a la realidad, a esos momentos de intimidad (más o menos multitudinaria) en los que tienes la boca de alguien entre las piernas y dedica unos mínimos minutos para tachar la casilla, cuando tú (yo) te puedes pasar comiendo polla hasta el infinito, porque no piensas en 'joder lo que me duele el cuello', ni en 'me aburro', ni en 'qué le pasará para que tarde tanto en correrse'; si no que lo que quieres es que disfrute, que atesore cada minuto que le estés comiendo la polla porque le está encantando, porque piensas en la otra persona, y porque eso de 'lo bueno si breve, dos veces bueno' es una patraña. Y eh, que también me gustaría que abundaran mucho más quienes dedican tiempo al coño, alguien que tuviera la misma idea que tengo yo cuando es su boca la que trabaja. Pero ahora dejemos a los coños, porque si algo me gusta menos que que no me atiendan bien el coño, es que me quiten el poder que me da la mamada.

Mamada

En más de una ocasión he comentado mi opinión sobre las mamadas, en el acto de poder que suponen, y en lo que, de alguna manera, empodera a quien la hace cuando la otra persona no cabe en sí de placer. Es un subidón, ¿pero no lo es todo cuando alguien valora lo que haces hasta el punto de estallar de placer....? Bue, igual no con todo lo que te valoran se acaba estallando...Ejem, ya me entiendes...

Para mí hacer una mamada es como el culmen del poder (en lo que a sexo se refiere). Soy yo la que controla la situación por completo. Pero, ¿por qué en muchísimas películas porno parece lo más pasivo que hace una mujer? Se convierten en meros agujeros con dientes, no dominan, no participan, no se empoderan con la mamada. Abren la boca -en ocasiones hasta se la abren- y dejan que se la follen, que las muevan de aquí para allá, que se la metan hasta la faringe, babeando, llorando... Joder, pues a mí no me parece que la disfruten, ni que tengan nada de poder en ello, y si pudiera gritaría corten para evitar que se dislocaran la mandíbula.

Y claro, existen infinitos gustos sexuales y no seré yo quien ponga en duda que haya quienes disfruten de una mamada pasiva, lo que me molesta es que se haya difundido como algo tan corriente que una polla pueda hacer lo que quiera y como quiera. No porque haya diversidad de gustos, si no porque si algo sabemos es que -desgraciadamente- el porno es visto como un elemento educativo, como una representación (muy distorsionada) de la sexualidad real en todas sus escalas. El problema es que luego te encuentras con gente que cree que el sexo es como lo muestran en el cine porno, en lugar de tomarlo como una representación ficticia, como mero entretenimiento; y como te encuentras gente así, te encuentras con momentos en los que tienes que dejar muy claro que a ti ese rollo no te va, y que si haces una mamada eres la máxima autoridad y no aceptarás que intenten ahogarte, que te escupan en la cara, que te abofeteen, que te la claven hasta la arcada...Porque sabes comer pollas, porque disfrutas de ello -no por hacerlo en sí, si no por cómo gusta cuando lo haces-, porque te sabes adaptar a sus gustos -dentro de unos límites-, porque no temes las correcciones, porque sabes poner cara de viciosa mientras aunque no te es imprescindible, porque usarás cuantas técnicas conozcas y sean necesarias para proporcionar el máximo placer, porque hay quienes quieren lo del porno porque no han tenido algo bueno y real entre las piernas... Pero nadie tratará mi boca como un agujero con dientes, ni permitiré manos en la nuca bloqueando mi cabeza, ni que me la follen a más velocidad de la que yo tolere, ni me convertirán en pasiva, ni me alejarán del poder que sé que tengo cuando tengo una polla entre los labios; lo que hagas tú, es decisión tuya...

El sexo es empoderador -para el total de personas que participen en la relación sexual-;debe ser un acto de amor hacia uno mismo y al placer del otro, de pasión, de comprensión, de generosidad, de paz, de rebelión, de felicidad,sensorial...y sin importar qué lazos te unan con la otra persona, si hay sentimientos o si acabáis de conoceros. Come coño con amor, come polla con amor, come cuanto desees y puedas comer, pero hazlo con altruismo, con respeto, con poder. Olvídate de las mamadas mainstream; las buenas, las de verdad, son ediciones exclusivas, cine de autor.