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1 de marzo de 2017

El doblaje porno, ese arte infravalorado


Hace unos 5 años me quedé sin trabajo por reducción de plantilla en la empresa. Ya me había reducido anteriormente la jornada, pero supongo que hay veces que tienes que ver la cabeza entera al lobo para reaccionar. Empecé a mandar currículums, aunque en ese momento todo lo que encontraba en Valladolid era para teleoperadora de telefonía móvil, y como soy incapaz de vender algo de lo que no esté convencida -llámalo virtud o defecto-, supongo que no resulté convincente en las entrevistas.

En una de esas mañanas mirando hasta debajo de la alfombra en las webs de trabajo, dí con un anuncio que solicitaba actores de doblaje (dobladores de voz, no rollo Bendel). La oferta decía que sería para todo tipo de películas, era en el centro de la ciudad, y pintaba bastante bien, así que mandé mis datos -inservibles para una oferta así por mi falta de experiencia- y una carta vendiéndome un poco. No es que tenga la mejor voz del mundo, ni mucho menos, y lo de leer en voz alta me pone muy nerviosa, además del miedo escénico que tengo, pero pensé que podría ser una forma de atreverme a salir de mi zona de confort. Al fin y al cabo, tampoco habría cientos de personas en el estudio, deduje…

Me llamaron por la tarde, el hombre me explicó un poco por encima, me dijo que todos doblaban todo tipo de películas, pero que ahora necesitaban actores de doblaje para porno -ajá-, ahí me puse un poco nerviosa, pero oye, eran innumerables las veces que había hecho la gracia de fingir un orgasmo en medio de la calle o en un bar estando con mis amigos, podría con ello. Aunque lo cierto es que no me acababa de sentir muy a gusto con cómo continuó la conversación. Estaba en la calle -con varios amigos de hecho-, y me pidió que leyera algo, cualquier cosa. Igual es cosa mía, ¿pero lo suyo no habría sido que me citara para una entrevista y que me pudiera morir de vergüenza cara a cara, y no por teléfono? Como no tenía nada a mano que leer, me pidió que le dijera algo ‘estilo porno’, para evaluar mi tono y si era convincente. Y ahí ya sí que me planté, le di las gracias, colgué, lo hablé con mis amigos, y aún a día de hoy siguen con coñas al respecto. 


Cómeme los huevos, puta’ soltó una amiga a modo de ejemplo, te prometo que todavía tengo su cara diciéndolo con voz masculina de falsete y el gesto pélvico. Preferí dejarlo correr olvidándome de la oferta, y es que cuando no te sientes a gusto y algo no te da buena espina, mejor fiarse del instinto. Quizá si me hubiera atrevido ahora sería experimentada actriz de doblaje, y mi voz habría ayudado en innumerables masturbaciones, pero...

Yo me acojoné viva, pero hay mucha gente que se dedica al doblaje y que en algún momento de su carrera ha doblado películas porno. Hoy hablamos con Jorge, actor de doblaje, para que nos cuente su experiencia y algunos detalles, dando un poco de luz sobre una profesión que por desgracia no es tan reconocida como debiera y una especialidad de la que poco se sabe, el doblaje de porno.

A fin de poder ilustrar mejor la entrevista he buscado artículos y vídeos relacionados con el doblaje porno, y no te engaño si te digo que apenas hay información al respecto. El mismo vídeo, una y otra vez, a modo de representación de la recreación de sonidos eróticos, que es éste. Luego alguno más que resultan ser parodias o recreaciones cómicas, y algunos pequeños reportajes con éste (los menos). También he encontrado una fracción de doblaje original de una película hentai, y qué quieres que te diga, que no entenderé esa forma de gemir, que no sabes si le gusta o está deseando que se acabe... ¿Será que el doblaje de películas porno tiene un halo de misterio que (casi) nadie quiere eliminar? ¿Sería descubrir que Asa Akira -por ejemplo- no tiene la voz como la actriz que la dobla, o que realmente en el estudio nadie come pollas acaso como si a un niño le dijeran que los Reyes Magos no existen, o como si alguien me dijera que los unicornios son un mito...?

Podría divagar durante horas, pero mejor dejo que sea Jorge el que nos hable de primera mano sobre el doblaje porno, ese arte infravalorado...


¿Cómo surgió doblar porno?
Pues coincidió justo cuando empecé mis andanzas en la profesión en el 2006, simplemente me contactaron de un estudio de doblaje nuevo en el que aún no había estado y me llamaron para doblar un par de películas porno, y de paso conocer mis aptitudes. Pero fue la casualidad, fue porno pero podría haber sido cualquier otro género, de hecho en otro estudio anterior (el primero) empecé con dibujos animados de anime infantil. 

¿Es como un hándicap que tienen que pasar la mayoría de los actores de doblaje al inicio de su carrera?
Es un desafío personal como cualquier otro en los inicios para probar tu versatilidad y aptitudes, pero no responde a ningún tipo de "rito de paso" o de "iniciación". Lo bueno del doblaje es que puedes realizar papeles en géneros de todo tipo y éste es uno de ellos, que en mi caso y el de otros, el porno, fue de los primeros trabajos que hicimos. Acabé participando en unas once producciones porno (bastante italiano de Mario Sallieri), pero una vez se terminó el paquete de películas, del género porno no volví a saber nada salvo en otro estudio que hicimos unas pocas de Hentai. Algunas rozaban el Ero-Guro (hentai grotesco) pero desde entonces no he vuelto a saber del género.

Las primeras veces suelen estar llenas de nervios, ¿cómo llevaste tu primera sesión?
En mi primera sesión iba con otro chico igual de novato que yo y estaba la cosa llena de nervios, como es normal en cualquier primera vez. En la sala estábamos con Carmen, la directora, y Kike, otro actor que ya llevaba años de doblaje a sus espaldas. Ella nos dijo "vamos a hacer una prueba para veros el tono a ver qué papel os puede venir mejor", y allí estábamos diciendo tímidamente las frases, a mí me temblaba hasta la campanilla. Así que visto el panorama, el veterano nos sugirió "mirad, voy a empezar yo con mi parte y así veis in situ cómo va la cosa", el empezó a hacer su papel con toda la naturalidad del mundo, gemidos, frases, etc. y con bromas de por medio: "Mira Jorge, luego tú te vas a follar a esta rubia, que mamón". De este modo, y habiendo relajado y divertido el ambiente, nosotros nos lanzamos a lo nuestro y quedó bastante bien. 

Lo bueno realmente de aquella sesión fue la paciencia, el compadreo y la acogida por parte del resto del equipo con nosotros, los primerizos. En las siguientes sesiones ya fui rodando como una moto y si hacía falta se hacían bromas, y menudas frases burras soltábamos a veces fuera de guión, je, je.


En comparación, ¿qué dirías que es más complicado de doblar por todo lo que implica (porno, comedia, drama…)?
El trabajo de actor es muy variado así que la dificultad reside en lo que peor se te dé o lo bueno o complejo que sea el intérprete original. Por ejemplo yo tengo mucha soltura con personajes más jóvenes que yo (aún a veces hago de adolescente de los que tiene nuez), con los graciosillos, los malos y los malotes, pero en los personajes que son una balsa de aceite me cuesta darles esa calma, por eso no hago muchos. Lo importante, en éste y cualquier otro trabajo, es la versatilidad con la que tú cuentes para poder encarar la faena.

¿Se requiere de alguna habilidad en particular, o es algo que puede aprenderse sobre la marcha?
Mucha gente me comenta que "hay que tener buena voz", pero realmente no es así. Al haber todo tipo de papeles todas las voces son válidas, está claro que una voz nasal no hará de galán, o una de adulto de niño, pero puede servir para otros papeles.

Por ejemplo, si nos vamos al porno siempre están los arquetipos cliché de chico prepotente-acosador-chantajista, la chica tontaina-guarrindonga-sumisa, el papel del voyeur controlador... También de los que son una pareja amateur que quiere exhibirse, e incluso personajes que no tendrán sexo en toda la película. Una vez hice de un locutor de un partido de fútbol, había como 10 o 15 minutos de partido repartidos por el metraje.

Pero lo importante es usar bien tu herramienta... ¡la voz! Y por eso uno debe formarse para poder darle un uso lo más polivalente posible, cuanto más abarque, más papeles abarcarás y más posibilidades tienes de que te llamen, ¡hay que comer! Hay muchas películas con contenido sexual muy diverso (no necesariamente porno), entonces debe atenderse a la intención que se quiere transmitir en la escena: ¿se trata de un polvo divertido? ¿un polvo discreto? ¿de una escena de sexo sensual? ¿de una violación? etc. Entonces, hayas hecho porno o no, te puede tocar interpretar una escena de sexo, lo importante es darle el carácter que pretende transmitir la escena o la película.

Hablemos de gemidos, ¿hay alguna forma de fingirlos que no acabe resultando hilarante en el estudio?
Sobre los gemidos, cuanto más exagerado mejor. Porque de donde sobra puedes quitar hasta cogerle la medida, pero si no llegas no puedes añadir, entonces siempre que se pueda es mejor dar un poquito más. La verdadera dificultad en los gemidos es que como tienes que respirar fingiendo un ritmo que no estás llevando, acabas por hiperventilarte y te mareas, es algo que pasa siempre en los incautos comienzos. A mí me pasó las dos primeras veces e iba rellenando con frases (oh si, nena) o haciendo más pausas para no respirar tan seguido, luego ya cuando dominas la técnica va todo como la seda.


Respecto a los ‘sonidos de ambiente’ (huevos golpeantes, mamadas, chupetones, azotes…), ¿se encargan los dobladores, o es tarea de un técnico de sonido poner el efecto correspondiente enlatado?
En una película para doblar vienen dos pistas separadas: una con las voces originales y otra con el soundtrack (sonidos de ambiente, música de fondo, etc), para doblar se mutea la de las voces y se añade una pista nueva con el audio doblado. Lo que son sonidos tipo azotes, huevos golpeantes, etc., vienen en soundtrack. Lo único que a veces se "dobla" son las mamadas, y cualquier sonido que debe ponerse se hace con el pulgar o un chupa-chups, esto sería válido también para bostezos o eructos, por ejemplo.

A nivel general, todo lo relacionado con el sexo, y el porno en concreto, tiene cierto nivel de estigma. ¿Has tenido que soportar alguna coña al respecto, o te ha perjudicado tener experiencia en el doblaje porno de cara a otros proyectos?
De cara a la profesión no he tenido ningún tipo de problema, porque a los estudios de doblaje lo que les interesa es tener trabajadores versátiles para poder ofrecer una buena plantilla a los clientes, distribuidoras... A nivel personal de mis familiares y allegados tampoco, porque se entiende como un trabajo, en general produce más curiosidad divertida y morbo que otra cosa. Yo, salvo un chaval que iba de graciosillo con el tema al que le tuve que bajar los humos, no he tenido mayor problema. A veces pasa que sin mala intención te presentan amigos o conocidos a gente y dicen "Este es Pedro, dobla porno", algo que no es verdad porque hago de todo, y luego sienta mal que lo vayan aireando a la ligera en plan monotema.

Ya para acabar, si alguien tiene algún problema con cómo legalmente te ganas la vida que se lo haga mirar.

Personalmente creo que el doblaje está infravalorado. Consumimos miles de ficciones que no disfrutaría tanta gente de no estar dobladas, y el proceso en muchas ocasiones se hace contrarreloj, también se critica el nivel o calidad del doblaje en relación al presupuesto que tenga el audiovisual, obviamente supongo que se ve afectado por prisas y/o falta de una compensación justa. ¿Cómo ves la profesión en general? ¿Existe la misma presión en los doblajes porno?
Actualmente la valoración del doblaje daría para abrir un tema entero, desde los que lo disfrutan a los que los desprecian, pero volviendo al porno, el doblaje porno es una producto más, uno como cualquier otro. A mi modo de verlo no tiene un trato más especial que un telefilm de sobremesa porque lo que cuenta es que el producto quede bien. Sí que es verdad que la profesión se ha visto afectada por la crisis, pero como la inmensa mayoría por lo que respecta a las condiciones o el salario, por otra parte debemos recordar que el cine es una industria, por eso va a contrarreloj, sea el doblaje o las producciones originales. Lo bueno es que no te cansas en exceso, al ser "sexo oral" es todo de boquilla...

¿Tienes alguna anécdota curiosa sobre tus días en el doblaje porno, y que puedas contarnos?
Pues lo más gracioso quizá sean los títulos que se inventan para las películas como "Torpedeadas por la popa", "El limbo y los culos según José" o "Pollita sal del cascarón a comerte un buen pollón", luego están algunas frases que, o ríes o te asquea, desde la mamada a un dentista "Estás sana, no te falta ninguna pieza", o que la chica pase de culo a boca y diga "mmmm sabe a mi culo".

Alguna vez me preguntaron "¿por qué las dobláis?", y luego escuchas ciertos polvos de alemanes o ingleses que más que gemir parecen bostezos rozando incluso el zombi clásico de Resident Evil, vamos que le pongo las ganas que el original no tiene.


¿Qué es lo que más odiabas, o menos te gustaba? ¿Y lo que más?
De lo que he hecho, el Hentai no lo aguanto porque me aburre. El 90% (aprox) sólo son tetonas con cara de niña cuyo objetivo es abusar de ellas por todos los agujero del cuerpo, sea uno, entre varios o un pulpo extraterrestre. Suelen acabar en plan "síndrome de Estocolmo", la violación les gusta y quieren repetir. Tampoco entiendo la fijación por vejar a las escolares... o el supuesto "morbo" de las lavativas...

Si nos vamos a imagen real pasa parecido con esa binomio "dominador-sumisa" pero afortunadamente hay más variedad y más sexo voluntario entre los personajes. Lo peor son las parejas amateurs en cámara fija, que encima muchos llevan puestos antifaces para preservar su intimidad, quedan ridículos y hay más arte en el "empuje conejero" que en un vídeo de esos. Tampoco entiendo la diferencia entre un bukake y una escena de salmones desovando, me dejan igual.

Lo que más me gusta del porno, es participar, lo confieso. Ver gente follando me aburre, para eso me pongo yo a follar o en su defecto lo doblo. Siempre hay anécdotas que contar, recuerdo en una con Lara, otra compañera primeriza con menos rodaje; estábamos los dos dándole a los gemidos "¡Aaah! ¡oohh! ¡uuhh!" y ella se hiperventiló y dijo "aahhh no puedo seguir ah" y yo siguiendo con el personaje le contesto "¡oh no te preocupes, a mí no me importa que no te muevas!" con la consecuente carcajada. En otra ocasión había que rellenar frases y me dijeron "lo que se te ocurra" y dije "Mmmmm ¿Lávate los dientes con mi pasta del amor?", "¡Hala! Venga esa es buena ja,ja,ja". Fuera del atril, por esa época, alguna vez cuando me llamó alguna amiga por teléfono contestaba de coña con voz sugerente "Bienvenida a la línea caliente", hasta una llegó a colgar pensando que se había equivocado de número. Luego está la pregunta morbosa "¿haces los mismos sonidos cuando follas que en las pelis?" y siempre contesto "Puedes verte una de las pelis y luego cuando quieras quedamos y lo descubres".

¿Puede ser que el doblaje porno se vea como el estrato más bajo dentro de la profesión, o hay algo que tenga ‘peor fama’?
Sinceramente, no sé si verá como lo más bajo, quizá como lo menos agradable, pero todo depende del público sensible. A mí peor me parecen los Reality Shows estilo "Las Kardashian" o "Mujeres ricas de...", hacer un programa de gente balaperdida podrida de pasta, ¡que "interesante"! Más divertido y agradable veo yo un documental sobre la freza de la lamprea adulta.

Muchas gracias por participar en la entrevista, ¿quieres comentar algo que se haya quedado en el tintero?
De nada, creo que cómo visión general poco queda por decir.

10 comentarios:

  1. Una entrada realmente interesante y no puedo estar más de acuerdo contigo en que el doblaje porno es todo un arte, además de presentar una dificultad añadida por la propia situación. Me gustaría que, como en las películas porno de los años 80 y 90, hubiera más situaciones eróticas y menos pornográficas, además de que se doblasen perfectamente al castellano, sería toda una alegría, porque no hay nada que excite más que unas buenas palabras...

    Besos.

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    1. Mucho porno creo que se ha relegado al 'mete-saca-eyacula', el porno más popular no busca erotizar un momento o excitar con un buen diálogo que ponga en marcha la sugestión, tienden a ser muy directos, para paja rápida, y pierde mocho, ojalá más porno del bueno...

      Me alegro que te haya gustado ;)

      Besotes.

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  2. Qué interesante Gwen!La verdad nunca había pensado en ese tipo de doblaje, que curioso 😅😘

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    1. Me encanta que te parezca interesante ;)

      Besotes.

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  3. ¡Ostras! Qué interesante, la verdad es que nunca me había puesto a pensar en el papel que tienen los dobladores en este tipo de películas.
    Me ha gustado mucho esta entrada, de verdad.
    Por cierto, comparto al 100% la incapacidad de vender algo que no me convence.
    También habría que profundizar algún día sobre la castellanización de los títulos de películas y series. Nunca entenderé eso de traducirlo como a uno le sale de los huevos u ovarios.
    Besico.

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    1. Gracias, me alegra que te haya parecido interesante. Llevaba tiempo con ganas de hacer esta entrevista, no hay mucha información sobre ello y me parece algo digno de conocer.

      Lo de los títulos es caso aparte, en el caso de muchas películas porno juraría que no hay reinterpretación de los títulos y que son tal cual traducidos, pero vaya elecciones que hacen...

      Besotes.

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  4. Un post muy interesante y que nos acerca mucho más a este mundo que para muchos es bastante desconocido. Un saludo Gwen!

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    1. Nunca está de más mirar un poco por la mirilla de lo desconocido y aprender sobre cosas que no se conocen en exceso...

      Besotes.

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  5. Se agradecen artículos que ayuden a conocer mejor el mundo del sexo y del porno.

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    1. ¡Gracias! Más allá del morbo, hay cuestiones muy interesantes relacionadas con el mundo del sexo. Espero ir desgranando algunas poco a poco ;)

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Yo ya he hablado, ahora te toca a ti...