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11 de enero de 2017

Cómo es una visita al ginecólogo

Ilustración de Giuseppe Cristiano

Lo cierto es que se me había ocurrido parafrasear a Violeta Denou con un 'Teo va al ginecólogo', pero ya asumiríamos que Teo tiene vagina, y puede que haya gente que se resista a creer la posible transexualidad de Teo, nos iríamos de tema y acabaríamos hablando sobre el aborto de la gallina (que frito está bien bueno...), y no hablaría sobre lo que quiero hablar. Y sí, ya paro y me meto en materia, no me entretengas...

Si ya has visitado al ginecólogo lo que te contaré lo sabes por experiencia propia, pero si no tienes vagina, o todavía no has experimentado la primera visita al ginecólogo puede que esto te sirva de ayuda para conocer cómo transcurre la revisión, bien por curiosidad, o para prepararte para esa inminente primera vez. 

Antes de nada, quiero decirte que ir al ginecólogo no debe dejarse sólo cuando detectas algún problema, se trata también de una medida de prevención. Unas revisiones periódicas ayudan a controlar que todo vaya correcto 'allá abajo', y que en caso de que haya alguna alteración se trate o controle debidamente para evitar males mayores.

¿Cuándo debe ser la primera revisión?
Si tienes algún problema ginecológico (por problemas menstruales, dolores, molestias, infecciones...) deberías ir a la consulta independientemente de la edad. Por el contrario, si no refieres ningún problema hay quien recomienda acudir a la primera revisión al inicio de las relaciones sexuales, o a partir de los 21-25 años indiferentemente de si has tenido o no sexo; en este supuesto parecen no ponerse de acuerdo.

Pero luego pasa como en mi caso, que esperando a que saliera de mi madre el llevarme al ginecólogo por primera vez, cumplí los 26 sin haber visitado a ninguno. Y ahí ya decidí hacerlo por mi cuenta, que ya era hora.

¿Ir sola o acompañada?
Según prefieras... Ten en cuenta que en la primera consulta el ginecólogo te hará varias preguntas, algunas sobre tu ciclo menstrual, sobre antecedentes médicos, y otras sobre tu vida sexual, parejas, edad a la que perdiste la virginidad... Tú decides si prefieres que eso quede entre el médico y tú, o si quieres público, yo preferí entrar sola.

Postura para examen ginecológico

¿Cómo es la visita al ginecólogo?
Supongo que diferirá del sistema de salud o del profesional que te atienda, aunque hay cosas que entiendo que no varían. Las preguntas sobre tu salud sexual -la sinceridad es clave, no te va a juzgar, sólo necesita tener la información para poder actuar en consecuencia-, si las reglas son regulares, si has tenido infecciones o molestias inusuales, si tomas alguna medicación, un poco de todo para que tenga una base sobre la que partir y analizar en especial si hay alguna cosa fuera de lo común. En mi caso, que las reglas no han sido nunca naturalmente regulares desde que me bajó por primera vez, se centró en buscar la causa. Ten en cuenta que para la revisión tendrás que desnudarte parcialmente, no se trata de que te exhibas, sino de obviamente facilitar el acceso. Habrá consultas en las que te tengas que desnudar por completo y ponerte una bata que te facilitarán, y otros (como mi ginecólogo) que piden que te desnudes de cintura para abajo, y que te desabroches el sujetador (sin que tengas que quitártelo o quitarte la camiseta). Si habitualmente te depilas puedes hacerlo, pero ten en cuenta que es un profesional, no se va a asustar porque tengas más o menos vello en piernas, pubis o vulva.

¿Cómo transcurre el examen físico?
Aquí puede que haya diferencias de un profesional a otro, pero me centraré en lo que hace mi ginecólogo que es el único que me ha examinado. Una vez semidesnuda, me tumbo en la camilla y la enfermera me pone una sabanilla por encima, me toma la tensión y llama al ginecólogo para que comience el examen. 

Espéculo vaginal (aka 'pico de pato')

El orden puede variar de una visita a otra, pero los pasos son los mismos: me subo la camiseta y me palpa el pecho en busca de bultos o alteraciones, después de eso me pasa un ecógrafo (totalmente indoloro, sólo un poco pringoso por el lubricante) y repasa ambos pechos. Una vez acaba con esa parte, me limpian, me bajo la camiseta y me coloco para la revisión vaginal. Para poder acceder correctamente me deslizo hacia abajo en la camilla y pongo los pies en los estribos, eso te deja con las piernas abiertas y ligeramente flexionadas, facilitando el acceso a la vagina. Introduce, ligeramente lubricado, el espéculo vaginal; éste ayuda a dilatar el canal vaginal para que pueda observar el cuello del útero y realizar la citología periódica. La citología, de la que te hablaré más extensamente e otro post, no es más que una toma de muestras (por medio de un especie de bastoncillo) de células del cuello del útero y vagina, a fin de analizar el estado de éstos (anomalías, infecciones...). Es un proceso algo molesto, pero no debe ser doloroso, sólo roza, no raspa. Lo que puede ser más molesto o doloroso es el espéculo abierto, pero en unos minutos (o pocas horas según el caso) dejarás de sentir molestia alguna. Tras realizarme la citología, mi ginecólogo me hace una ecografía vaginal. Para ello pone un preservativo en el ecógrafo (con forma fálica, distinto al que ha empleado antes en el pecho), lubrica la entrada de la vagina y lo introduce. De esta manera puede ver alteraciones en el útero y/o en los ovarios. Mediante este procedimiento descubrió que tengo los ovarios poliquísticos, y que eso provocaba, entre otras cosas, que no tuviera reglas regulares, o que no me bajara durante meses. Una vez terminado el análisis físico (y te has vestido), el ginecólogo te comentará si ha encontrado alguna alteración, o si debes seguir alguna instrucción (sobre todo en caso de que refieras alguna infección o molestia), puede mandarte una analítica o recetarte alguna medicación en caso de que sea necesario, o recomendarte la píldora si lo ve apropiado o se lo pides tú. Si tienes alguna duda sobre el procedimiento, molestias físicas, consultas sobre menstruación o cualquier cosa relacionada con tus genitales, prevención de enfermedades, métodos anticonceptivos, o lo que sea, no temas plantearla. Siempre es mejor hablar directamente con un profesional que buscar en internet a lo loco esas respuestas (que seguramente acabarán planteándote más dudas que otra cosa).

Procedimiento de la citología

¿Qué hago después de la consulta?
Si te ha mandado alguna prueba a mayores, como una analítica por ejemplo, deberás hacértela y esperar los resultados. Si no, debes esperar sólo a que estén los resultados de la citología (unos 15 días), y acudir al ginecólogo para conocerlos, o como en mi caso, recoger los resultados del laboratorio y llevárselos al ginecólogo para que lo añada al historial. Si todo está correcto no tendrás que volver (a menos que observes algún problema) hasta la siguiente revisión; en lo que tampoco se ponen de acuerdo, porque hay quien dice que una vez cada 3 años, cada 5, o una vez al año -personalmente prefiero ir anualmente, para controlarlo mejor-. En caso de que se haya encontrado alguna anormalidad en la citología, el ginecólogo te explicará los resultados, y te informará sobre el siguiente paso a dar.

Conclusión
Ir al ginecólogo, seas Teo o no, no es realmente una fiesta. Puede ser molesto, incómodo, doloroso a veces (si te hace daño dilo, no te calles), dar vergüenza (eso de abrirse de piernas ante un desconocido sin siquiera haber tomado una caña antes no ayuda), miedo, o simplemente darte pereza; pero a pesar de ello, las revisiones periódicas pueden llegar a salvarte la vida

Tómatelo en serio, una visita al año no es tanto, y puede hacer mucho por tu salud. Si tienes vagina, ve al ginecólogo. Si no tienes vagina pero conoces a quien sí la tiene, insta a que acudan al ginecólogo con cierta frecuencia, 10 minutos de consulta pueden evitar muchos males...

12 comentarios:

  1. Hola! Lo que comentas será en la privada, en la Seguridad Social aún no me han hecho una eco, ni de pechos ni vaginal, y tengo 42 años, dicen que aún no toca. Solo me hacen la citología y palpar el pecho cada 3 años. Solo una vez me hicieron la eco por los problemas que tuve en las primeras reglas y me salió que eran poliquisticos, luego nada, la revisión periódica y ya está. Saludos!!

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    1. Myr, como digo hablo de mi experiencia, entiendo que no todas las consultas son iguales, y que existen diferencias dentro del tipo de asistencia médica y en cada profesional. El propósito era explicar un poco cómo es la experiencia para que la gente se anime a ir al ginecólogo, es imposible relatar una visita que cuadre con todas las experiencias.

      Gracias por pasarte y por comentar. Besotes.

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  2. Digamos, por decir algo, que los machos ibéricos que te lean también deberían ir al urólogo por las mismas razones que vosotras al gine :P Que tampoco es precisamente una fiesta, pero al menos no te meten un cráneo de pato por el... ups.

    En serio, que por alguna razón (incomprensible) es súper normal que las chicas vayan al ginecólogo, pero no que los chicos bayamos al urólogo. Y también ahorra muchas desgracias, ojo.

    Interesante a la par que desagradable tu post. Ya no volveré a ver a Teo con los mismos ojines :D

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    1. Totalmente de acuerdo, igual que hay que revisar las vaginas, hay que hacerlo con los penes, por más vergüenza o 'estupidez' que pueda alejar a muchos de tales consultas. Nadie dijo que fuera divertido, pero mucho menos lo es desarrollar algo sólo por no haber acudido a consulta.

      Creo que de alguna manera ven afectada su masculinidad y por eso evitan ir al urólogo, porque lo ven como un médico al que acudir cuando ya hay un problema y no de forma preventiva. Ilogicamente es como algo tabú entre muchos.

      El post cuenta verdades, jajaja, no tiene nada de bonito, pero si con esto puedo hacer que aunque sólo sea una persona le pierda miedo al ginecólogo y/o vaya a su primera revisión y se lo tome en serio, me doy por satisfecha. Lo cierto es que Teo da mucho juego a todos los niveles, y ya aprovecho y digo que muy normal tampoco me pareció nunca ese niño, que relataba todo lo que hacía y publicaba un libro con ello (¿a quién le importa que Teo vaya al zoo...?), jajaja.

      Besotes.

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  3. Este es uno de esos momentos en los que uno se alegra de no tener vagina. No me preguntes porqué, pero estoy por ponerme a dar saltos de alegría...
    Besos.

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    1. Jajajaja, pero tendrás pene, y eso también requiere unos cuidados. Como dice Holden en el comentario anterior, visitar al urólogo con frecuencia también es necesario y evita problemas mayores. Piénsalo y pide cita para este año si no has ido nunca...

      Besotes.

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  4. Como dices, no es ninguna fiesta, pero hacerles una visita periódica es muy necesario.
    Y como dice Holden, también habría que ir al urólogo de vez en cuando. Aunque para algún macho alfo eso sean palabras mayores.
    Besico

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    1. Así es, sonará muy 'fuerte', pero puede salvarte la vida en según qué casos. Merece la pena por 10 minutos de incomodidad. E igualmente las visitas al urólogo a modo preventivo, que muchas veces nos olvidamos de que los hombres también requieren sus cuidados...

      Besotes.

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  5. Estoy con María, gran conocedora de estos temas y excelente persona.
    Nunca será agradable, desde luego que no. Pero es tan necesario como ir a cualquier médico. Y sí, existen urólogos, así que amigos...ya sabéis. Una visita de vez en cuando no viene mal.
    Gracias por compartir tan excelente post.
    Saludos!

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    1. Así es, no es el mejor plan, pero es necesario, se tenga vagina o pene, hay que tener un buen mantenimiento.
      Gracias por pasarte y comentar. Besotes.

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  6. Cuanta razón tienes! Yo con 15 años tenía un ciclo menstrual muy descontrolado y mi médico de cabecera decía que eran desarreglos típicos de la edad... resultó que un día me puse malísima y me ingresaron en urgencias con un dolor terrible en la zona del ovario derecho, en pocas horas me estaban operando y quitando un quiste de ocho cm de diámetro, como una naranja! Si hubiese ido al ginecologo nada más tener problemas, me hubiese ahorrado una operación tan complicada. Gracias a que nunca dejo mis revisiones, a los cuatro años se reprodujo y lo eliminamos con un tratamiento, sin pasar de nuevo por el quirofano. En este caso, una visita al ginecologo me evitó un problema mayor. No se puede dejar aunque sea incómodo. Para mi el peor momento es cuando te introducen ese aparato que se ensancha para recoger la muestra de la citología. Buen post! Un abrazo

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    1. Gracias por compartir tu historia. Algunos profesionales no lo son tanto como deberían. Me alegro de que saliera bien y que posteriormente, y gracias a las revisiones, evitaras que volviera a pasar. No es nada cómodo, pero más incómodo es un problema mayor... El espéculo es algún tipo de tortura, apenas ha cambiado el diseño desde su invención en la antigua Grecia, la parte buena es que lo diseñaron tan bien que los cambios han sido muy sutiles y sigue 'funcionando', lo malo es que sigue molestando un montón que te abran con él...

      Besotes.

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Yo ya he hablado, ahora te toca a ti...