-

22 de julio de 2016

Disfrutando en las vacaciones...


Tras un día de playa bajo el sol valenciano lo que más apetecía era una ducha refrescante y bajar un poco el calor que nos invadía desde primera hora de la mañana. Me pedí el primer turno, y mientras Carlos revisaba las notificaciones de su móvil, abrí el grifo de la bañera, me desnudé y observé mi reflejo moreno en el espejo. El sol había dorado la piel a excepción de mi culo, que brillaba de blanco impoluto delimitado por la marca del bikini, adoro ese efecto en mi trasero.

Entré en la bañera y mojé todo el cuerpo esperando absorber el frío del agua que recorría ahora mi anatomía, refrescando cada poro. Me fue inevitable acercar el chorro de agua al clítoris, con una mano abrí los labios mayores y con la otra dirigía la alcachofa de la ducha a mi antojo. Un cosquilleo comenzó a extenderse por todo mi vientre, incipientes ganas de más, de querer satisfacer cada petición que mi cuerpo pudiera hacer, y cuanto más acariciaba el agua mi clítoris, más fuerte era la necesidad de saciar el hambre que había despertado.


Dispuesta a darle a mi cuerpo lo que me estaba pidiendo, salí del baño desnuda, mojada,  y con el pelo goteando sobre la espalda, me acerqué a Carlos por la espalda y besé su cuello. Se hubiera sorprendido si no me conociera, pero al contrario, extendió sus manos hacia atrás en busca de mi cuerpo, directo a donde sabía que quería la atención.

Nos giramos y me senté en la cama con las piernas sobre sus hombros y su boca entre los muslos, notando su lengua recoger las ganas que se me escapaban del coño, bailando con mi clítoris. Sus dedos jugaban dentro de mí, llenando las ganas  y haciéndome gemir. El calor me invadía de nuevo pero ya no me importaba, tenía un buen motivo por el que sudar.

Elevó la mirada y nuestros ojos se clavaron en los del otro, lo bien que sabía identificar mis sutiles señales…

Con su lengua todavía bebiendo de mí, sus dedos se deslizaron sobre mi ano, humedecido a estas alturas por la mezcla de mis jugos y su saliva, y comenzó a penetrarme con ellos suavemente, moviéndolos en mi interior en cada penetración, haciendo que las ganas no hicieran otra cosa que acrecentar.

Mi cuerpo tenía vida propia, se tensaba y relajaba sin orden ni concierto, los impulsos nerviosos eran los que tenían todo el control, impulsos que Carlos provocaba con sus dedos y su boca, impulsos que no quería que acabaran. Acariciaba y pellizcaba mis pezones viendo su cabeza moviéndose entre las piernas, sus ocasionales miradas en busca de la mía con el único fin de ver cómo disfrutaba, y comprobar cómo le decía el siguiente paso sin articular palabra. Sí, lo había entendido perfectamente…

Se levantó, y mientras me miraba imaginando lo que iba a hacerme a continuación, se escupió en la mano y acarició su dura erección, me giré quedando boca abajo y notando ya su polla antes siquiera de tocarme. Subió a la cama y sus manos tiraron de mis caderas hasta elevarlas a la altura de su polla, el simple gesto me excitó más todavía.

Paseó los dedos por mi coño recogiendo el flujo que brotaba para después recorrer mi ano con ellos humedeciéndolo de nuevo. Arquee la espalda a sabiendas del siguiente paso y recibí su polla en mi coño, dura y profunda. Entraba y salía llenando la habitación de gemidos y del sonido de mi propia humedad a su paso, intentando apagar el fuego que me poseía volvió a meterme los dedos en el culo sin dejar de follarme, al ritmo que yo pulía mi clítoris en busca del orgasmo liberador.

Giré la cabeza lo que pude para ver en su rostro las ganas que me tenía, las que le tenía a mi culo en especial. Nuevamente una mirada bastó, seguido de mis manos separando las nalgas. Lo quería todo y lo quería ya. Acercó su polla a mi ano y poco a poco, guiándose por mis gemidos, fue penetrando cada centímetro. Una vez se hubo clavado en mí, permaneció unos segundos inmóvil, acariciando mi culo y apreciando la morbosa marca del bikini. Agarró fuerte mi cadera y comenzó a penetrarme delicado y profundo mientras sujetaba mi pelo con firmeza y lanzaba algún azote ocasional a mis nalgas. Estaba a punto de correrme. Aceleré la velocidad de mi masturbación y tensé los muslos, grite 'fóllame, fóllame, no pares' aunque bien sabía que no pensaba parar, y con una dura embestida final me estremecí completamente entre gemidos y farfullos de 'joder, qué bueno, joder...'.

Sin cambiar de posición sacó su polla, la coloqué entre mis nalgas y empecé a acariciar su glande con la punta de los dedos mientras con la otra mano seguía tentando a mi clítoris. Estaba a punto de correrse cuando nuevamente mi garganta se llenó de gemidos, su polla se endureció más aún y explotó sobre mi espalda.

'Ve yendo a la ducha, ahora voy yo' le dije cuando recobramos mínimamente el aliento. Cogí el móvil, abrí el buscador y teclee putas Valencia. El verano está para disfrutar, y esa noche en el hotel iba a conseguir que lo hiciéramos probando algo (y alguien) nuevo...


'Cariño, te tengo una sorpresa para la noche, seguro que te gusta...'.

18 comentarios:

  1. Hola amigaaaa !!!! Qué buen relato !! Me encantó, eres genial, da gusto inmenso leerte. Hoy tuve estos minutos de mi tiempo y adoré detenerme para disfrutar de la mejor literatura erótica femenina del Planeta !!! jajaja Besotes inmensos, te quierooo !!!!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias cielo!! Jo, qué cosas más bonitas me dices, se le sube el ego a una, jajaja. Gracias por sacar un ratillo para leerlo y comentar.

      Besotes <3

      Eliminar
  2. ¡Uf! Aludiendo a tu libro, es la primera vez que leo un relato erótico mientras como croquetas de cocido y escucho una canción de los Petersellers . No se que me ha excitado más, si tus letras o lo ricas que estaban las croquetas, voy a tener que volver a leérmelo, a ver si lo descubro ;)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Jajajaja, curioso a la par que perturbador, jajajaja, una combinación interesante, pero lo importante es que hayas disfrutado, seguro que habrá sido la mezcla de todo xD

      Besotes

      Eliminar
  3. Delicioso relato, Gwen! Y deliciosa foto, tambiėn. Besos, bella!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias, me alegra que te haya gustado el relato ;)

      Besotes.

      Eliminar
  4. Espero con ansias el siguiente capítulo, me ha encantado. Un saludo (:

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me alegra que te haya gustado. Ya veremos si hay siguiente capítulo ;)

      Besotes

      Eliminar
  5. Ouh yeahhhhh Gwen!! Yo también espero el siguiente capítulo!! Fantástico relato. Un besote!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Una gran acogida, me encanta. Iremos viendo si me animo al siguiente capítulo ;)

      Besotes.

      Eliminar
  6. Epa!!!!! Hay quien sabe sacarle "jugo" a las vacaciones ehhhh... ya sea fantasía o realidad, apuesto a que te lo has pasado en grande, y por supuesto yo también leyéndote!
    Estoy convencida de que la palabra vacaciones en sí misma tiene un punto erótico muy fuerte jejej

    Besitosss guapa!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Totalmente fantasía, pero menos es nada, jajaja. Sí, 'vacaciones' tiene su punto erótico, sin duda, y más si son 'de verano'.

      Besotes.

      Eliminar
  7. Tienes espíritu de Rana!!!! El mejor momento es siempre cuando tu cuerpo está mojado xD

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Jajajajaja, el problema la falta de adherencia según la superficie, pero tiene su aquel ;)

      Besotes.

      Eliminar
  8. Bueno...el calor es que da para mucho...al menos a mi el sol y el agua salada me dan muy malos pensamientos...grrr...lástima que ahora esté en pleno invierno donde estoy...
    Si me dejas me llevo tu libro a mi blog y le doy publicidad.
    Me encantó tu relato y ya empecé a leer el libro...me va a gustar seguro.
    un besazo y encantada de pasar por aquí
    me quedo chusmeando

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. El calorcito motiva mucho!

      Claro, comparte el libro con quien quieras. Espero que disfrutes su lectura, ta me contarás qué te parece.

      Besotes y bienvenida al blog, como en tu casa ;)

      Eliminar
  9. Bueno, bueno, bueno... Hay que ver (o leer) lo bien que se lo pasan algunas en vacaciones.
    Tú si que sabes calentar el ambiente y no todas estas olas de calor.
    Me voy a la ducha ahora yo también, por tu relato, por la ola de calor, por las vacaciones y por las nuevas experiencias.
    Besico

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Las vacaciones están para disfrutarlas como mejor se pueda, jajajaja.

      Nos hemos confabulado, para que os derritáis de una u otra forma. Pero nada que no calme una ducha fresca y algo de juego ;)

      Besotes.

      Eliminar

Yo ya he hablado, ahora te toca a ti...