-

22 de junio de 2016

Crónica de una despedida de soltera

damas de honor

Mi mejor amiga se casa este año, y además de darme el papel de una de las damas de honor, me nombró coorganizadora de su despedida de soltera. Hasta ahí todo bien, ¿no? 

Y es el cariño que la tengo y todo lo que la quiero lo que ha hecho que no me haga un ovillo y huya haciendo la croqueta, porque ambas cosas, dama de honor y coorganizadora, son un papelón lleno de responsabilidades. Afortunadamente la otra organizadora es amiga y nos hemos puesto de acuerdo con mucha facilidad, porque si hay algo más jodido que que te encarguen organizar una despedida de soltera, es que quien lo haga contigo discrepe constantemente.

PREPARATIVOS

Organizar y organizar, porque parece que no hay fin y que siempre queda algo más por preparar, y eso si no cometes el error de tener nuevas ideas. ¿En qué momento decidiste que abrir la boca era buena idea?

Toma de contacto
Decidir fecha y crear un grupo en WhatsApp con todas las que la novia quiere que estén en su despedida. Algo fácil que se vuelve complicado cuando la que no trabaja ese día, está de viaje, tiene otro evento o tiene planeado que le abduzcan los extraterrestres.

Finalmente, y no sin antes acabar reduciendo la lista a la mitad, se acuerda un día (aleluya hermana). A partir de ahí empieza lo duro. Como somos así, de voluntariosas por no decir otra cosa, no pedimos ayuda a nadie, mejor ponernos de acuerdo entre nosotras que luchar con el resto por ver si están de acuerdo, y menos con lo que ha costado cuadrar fecha.

Planificación
Una sucesión de llamadas y más llamadas pidiendo presupuestos e informaciones que -y menos mal- se encarga de realizar la coorganizadora, porque a mí lo de hablar por teléfono nunca me ha hecho gracia. Paseos que se da la pobre de aquí para allá en busca de la mejor opción, y yo no tengo otra idea que irme de vacaciones -bueno, eso estaba planificado de antes, no lo hice a propósito-, y lo que iba a ser un viaje relajante se llenó de conversaciones sobre la despedida, el disfraz, los presupuestos y demás ideas.

Al día siguiente de mi regreso quedamos para ir a encargar las camisetas que hemos decidido hacer, y para que me ponga al día de las novedades presupuestarias. La novia ha hablado alto y claro, quiere una despedida tranquila, lo único que quiere es estar con nosotras, con eso sería feliz, lo mismo le dan unas pipas en un banco que ir al cine. Pero no vamos a darle sólo compañía, hay que prepararle un día genial, y ya falta tan poco para lograr ponernos en orden...

¡Pero qué idea tan buena! Vamos a escribirle una carta a la novia -sí, de esas que hay que echar al buzón y esperar días a que llegue- y decirle que tiene que preparar una maleta con un montón de cosas random (desde gorro de lana a sandalias de piscina, pasando por pantalón de chándal y camisa de vestir, sin olvidar tampones, lima para las durezas y tacones), y cómo debe ir el día de la despedida (con botas altas, pantalón fresquito, camiseta de cuello alto, trenza a un lago y los labios de rojo). Que le haya hecho mucha ilusión recibir la carta no desmerece las risas que nos vamos a echar a su costa con los preparativos de lo que debe llevar y sus extrañas dudas.

Compras y manualidades
Porque no todo se puede comprar hecho y hay veces que ni merece la pena, y ponerse manos a la pistola de silicona le da un toque personal difícil de imitar -da igual si hace años que no hago manualidades y si mi limitada paciencia no sirve para ello, hay que hacer un esfuerzo-. Hemos decidido hacer un photocall que nos podamos llevar a las distintas actividades y que sea original. Nos decantamos por recrear un anillo a tamaño gigante, que hacemos de principio a fin con nuestras bellas manos y los más dispares materiales (aro, churros de piscina, tela, lazo, puntilla, corcho banco, goma eva...).

photocall casero
Photocall anillo, ¿mola, eh?

Pensábamos implementar en el anillo diferentes figuras de goma eva que representaran las actividades que íbamos a desarrollar, y alguna más con cosas que le gustan a la novia para despistar, pero quedó taaaan bonito que daba cosa pegar las figuritas, así que les plantamos un palo y ale, ya teníamos decoración con la que posar.

ideas despedida de soltera
Figuritas de decoración, no nos juzgues...

Parte de nuestro plan se basaba en taparle los ojos de una actividad para otra, o ante una sorpresa. Comprar un antifaz y ponérsele tal cual carecía de gracia, así que saco uno que tengo de sobra de algún juguete que compré hace tiempo, le tuneo y le planto unas tetas caseras.

ideas despedida de soltera
Antifaz con tetas

Últimos detalles
Quedar con el resto de invitadas para recaudar el dinero es parte importante de cualquier despedida de soltera, ya hemos adelantado la mayoría y no estaría mal recuperar la inversión. Aprovechamos para repartir camisetas, chapas personalizadas y para que conozcan cual será el centro neurálgico de la despedida, la casa de la coorganizadora.

En mitad de la organización se pensó en comprar una tarta normalita para la cena. Luego la gracia de hacer un apaño y que pareciera una polla, o poner algo de comida con forma de polla, y como soy gilipollas, se me ocurrió que directamente podíamos hacerle una tarta polla. Toma ya Gwen, no tienes paciencia, no te agrada la repostería si no es para comerla y estás hasta arriba de tareas, ¿y ahora propones hacer una tarta polla cuando la coorganizadora te ha dicho que ella no sabe hacerla y te vas a tener que comer la tarea enterita? Ole tú...

Pues sí, toca hacer una tarta polla el día antes de la despedida -por eso de garantizar la calidad y seguridad alimentaria del producto-, y no me extenderé ahora en su preparación porque eso lo dejo para dentro de muy poquito -tengo que exprimir esta despedida al máximo, oh yeah-. Pero oye, que si me lo imaginaba complicado, tedioso y agotador, me quedé corta. ¿Cómo se me ocurre meterme en ese berenjenal sin haber hecho una puta tarta en mi vida? Quien me entienda que me compre...

tarta pene
No es una jodida maravilla, pero se hizo con amor y alguna cosa más que ya te contaré...

Tras lo que parecieron mil horas, acabamos de hacer la tarta. El resultado no es tan bueno como mi optimista mente había imaginado, pero tampoco tan malo como me temía que quedara. Da el pego, que no deja de ser una tarta polla, que va a acabar en el estómago de alguien, no hace falta que quede de anuncio.

Nueve de la noche y todavía hay que bajar todas estas mierdas a casa de la coorganizadora y decorarla. Oh God, qué ganas de meterme en la cama ahora mismo, y ver si así acallo a los putos ovarios que están de fiesta en mi vientre.

Lo normal, llegar a casa de alguien y ponerme a desenvolver condones -bendito excedente a punto de caducar- para hincharlos y colgarlos del techo al igual que las guirnaldas que hemos comprado, y los sujetadores que vamos a clavar en las cortinas. Extraña sensación la de hinchar más de 12 condones, que obviamente inflé con ayuda de la bomba; de haberlo hecho a pulmón habría pasado la despedida en urgencias por insuficiencia respiratoria.

hinchar condones
Sí, soy yo hinchando condones y pringándome de lubricante...

Once de la noche, mañana tengo que estar recogiendo a la novia a las 10.59 de la mañana y todavía tengo que llegar a casa, ducharme, lavarme el pelo (porque no hay huevos de madrugar para hacerlo por la mañana), pintarme las uñas de las manos, quitarme el esmalte de los pies, pensar qué coño me pongo para la despedida, cenar y, si sobra tiempo, mirar a ver si duermo un poco

Tres de la mañana, mi dolor de pies por estar a pie quieto mientras hacía la tarta, el dolor de espalda porque soy incapaz de mantenerme recta aunque me aten una table, las agujetas por haber tamizado el equivalente a 6 vasos de yogur en harina y maizena enérgicamente hasta que se perdí la sensibilidad y el miedo a quedarme dormida por la mañana nos vamos a la cama, no sin antes poner 4 alarmas con diferentes melodías.

Y todo para que me acabaran despertando a las 9 de la mañana hablando por el grupo de WhatsApp de damas de honor. Esos minutos eran míos, ¡¡¡hijas de fruta!!!


Continúa aquí, ¿te lo vas a perder?

8 comentarios:

  1. Jajajajaja, pues no te ha ido tan mal después de todo.
    Ah! La tarta es la polla, si, lo sé, chiste fácil, pero no me he podido resistir;)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No, no me quejo... Ahora, jajajaja. Fue una dura tarea pero mereció la pena.

      Que coño, la tarta polla es la polla, si es verdad habrá que decirlo, jajaja.

      Besotes.

      Eliminar
  2. Buffff que estrés!!! Menos mal que te sobra tiempo para hace todo esto...
    Ahora a esperar la crónica de la parte divertida!!
    Besos!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Jajajaja, mogollón de tiempo, ya sabes, el que encuentro debajo de las piedras de Narnia xD

      Si te ha gustado esta, la parte divertida es mucho mejor, y con más 'carnaza', jajaja

      Besotes

      Eliminar
  3. Pues no será la tarta polla con la mejor estética... pero yo le hincaba el diente!! jjjaja

    Yo también organicé la última despedida de soltera de mi grupo... y te compadezco!! Quedamos a la espera de ver si aparece Zeuz Hook o alguno de sus compis en la segunda parte!!

    Besitossss

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Jajajaja, estaba muy buena aunque no luciera profesional xD

      Pronto la continuación y se despejarán las dudas ;)

      Besotes.

      Eliminar
  4. ¡Menudo estrés!
    Por suerte yo no he tenido que organizar ninguna despedida, aunque sí he pertenecido a algunos de esos fantásticos grupos que se crean para estas ocasiones. Me agobiaba mirar el móvil y ver la cantidad de notificaciones que tenía.
    Bueno, espero la segunda parte, la de la fiesta y diversión.
    Por cierto, la tarta no tiene mala pinta.
    Besico

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¿Lo peor de crear grupos de WhatsApp para estas cosas? Que la gente no cree importante responderte a las preguntas... Un caos, pero por suerte, ya pasó.

      La parte divertida fue mucho mejor, al final mereció la pena esta tan tediosa.

      La tarta bueno, no para llevar a MasterChef, pero como experiencia no estuvo mal.

      Besotes.

      Eliminar

Yo ya he hablado, ahora te toca a ti...