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30 de septiembre de 2015

DIY Fundas para juguetes eróticos

Do It Yourself

Sí, has leído bien el título. Un DIY (Do It Yourself -hazlo tú mismo-) fácil de hacer y la mar de práctico. Te voy a enseñar a hacer unas fundas que lo mismo te valen para guardar vibradores, que dildos, que piezas de Lego o lo que se te antoje. 

Tras la catástrofe en forma de vibrador del otro día he estado pensando en cuál sería la mejor manera de guardar los juguetes y evitar posibles futuros accidentes.

Guardarlos en la caja original no era una opción porque hace tiempo que las tiré; y porque abultan mucho. Luego pensé en comprar las fundas en algún sitio, y si bien hay sexshops que venden fundas, éstas suelen ser de tamaños muy definidos y no válidos para todos mis utensilios, por no hablar del dineral que se me iba a ir con la bobada, motivo porque el también descarté saquear un bazar chino en busca de algo que pudiera servirme.

Ahí lo vi claro, mi única opción válida, la más económica, la más 'rápida', la más original y la más personalizada era hacerlas yo misma. Como una se ha llevado medianamente bien con las tijeras y la aguja desde la adolescencia, no dudé en ponerme telas a la obra.

Y aunque los resultados no son obras de arte y podrían haber quedado mucho mejor con paciencia -eso que tanto me falta- y una máquina de coser, he de decir que estoy muy orgullosa de mis maravillosas fundas para juguetes eróticos

Empezamos... 
(Clic sobre las imágenes para ampliar)


¿Qué necesitamos?

- Cinta métrica. O cálculo a ojo de buen cubero.

- Tijeras. Si tienes un rayo láser de precisión también sirve.

- Tela. Recortes, ropa vieja, pañuelos de tela que no uses... Vale cualquier trozo de tela de un tamaño óptimo para lo que queramos guardar. Te recomiendo no usar ningún material que pueda dejar restos adheridos al juguete (fieltro, lana, arpillera...)

- Alfileres. Para sujetar las piezas

- Aguja e hilo. También puedes probar con cintas termofusibles o con máquina de coser, pero eso sería más 'fácil' y menos entretenido.

- Lazo. Quien dice lazo dice cuerda, cinta, cordón o similar.


¿Cómo empezamos?

Lo primero es tener claro qué queremos guardar en la funda y las dimensiones que tiene. Puedes medir el juguete, fiarte de tu intuición o probar hasta que aciertes con el tamaño justo, lo cual puede ocurrir pronto o cuando tengas fundas para exportar a medio mundo.

Si se trata de recortes que ya tengas hechos tendrás que acoplarte un poco a la medida que tengan (luego recortarás sobrantes o puedes añadir más piezas para hacerlo más grande) y superponer las partes enfrentadas con los lados externos hacia dentro (Figura 1).

Figura 1
Figura 1

Si se trata de una pieza de tela, como un pañuelo, podrás ir haciendo los recortes a medida que fijas el tamaño con alfileres (Figura 2). En ambos casos, ya sean piezas independientes o una misma doblada en dos, debes sujetarlas con alfileres para que al cortar (Figura 3) o al coser después no se muevan. 

Figura 2
Figura 2
Figura 3
Figura 3

No estamos en un concurso ni te vas a dedicar a venderlas (si es tu idea necesitarás dedicarle más tiempo a los detalles), así que no hace falta que quede perfecto al milímetro. 


¿Qué hacemos ahora?

Empieza a coser las piezas, pero no cosas todo, deja sin coser el lado que vayas a usar como abertura. Yo lo coso a rebatido (Figura 4), pero puedes hacerlo como sepas, te de la gana, o lo haga tu fantástica máquina de coser.

Figura 4
Figura 4

Cuando tengas tres lados cosidos puedes quitar los alfileres y dejar de picarte con ellos, al menos hasta que los pongas para fijar el lado de la abertura. Toda buena funda debe cerrarse de alguna manera, y si bien puedes ponerle un botón, una cremallera o simplemente dejara abierta porque te gusta más, yo soy partidaria de usar una cinta, un cordón o algo parecido que nos sirva para ceñir la funda. Coloca la cinta o cordón cerca del borde pero de tal manera que puedas hacer un dobladillo con la parte que hemos dejado sin coser, cuando lo tengas claro fija con alfileres (Figura 5), de esta manera evitamos que se mueva mientras vamos doblando la tela. Ve colocándolo a medida que doblas y no olvides quitar el alfiler que pusiste en el cordón y poniéndolo sobre el dobladillo (Figura 6).

Figura 5
Figura 6
Figura 6

Existen distintas formas de colocar el cordón o cinta de cierre:

1. Una única tira de una  medida superior al total de la abertura (Figura 6).
2. Una única medida que dará una vuelta y media sobre la abertura (Figura 5).
3. Dos medidas idénticas que darán media vuelta cada una sobre la abertura, cada una en una dirección (Figura 7).

Figura 7
Figura 7

Ya tenemos el dobladillo fijado con los alfileres, ahora toca, sin picarse con ellos en exceso, coserlo. No olvides que no puedes coserlo como antes, ahora debes asegurarte de que sólo coses un lado cada vez, o tendrás una preciosa tela sellada por cuatro sitios. Ten en cuenta que, a diferencia de lo que hemos cosido antes, esas puntadas sí van a verse cuando le demos la vuelta a la funda, tú verás si quieres usar un hilo del color más aproximado a la tela, uno que destaque, hacer mejor o peor las puntadas, tu funda tus normas... 

Debes tener cuidado de no coser la cinta o el cordón, si lo haces no correrá y no podrás cerrarlo, puedes ir colocándolo con la uña a medida que avanzas en la costura. Otra opción es fijar los alfileres sobre la propia cinta a través del dobladillo una vez colocado donde queremos, de esta manera no se moverá y será complicado que se mueva por accidente (aunque no imposible, te lo digo yo).


¿Falta mucho?

¡Ya has terminado de coser! Deberías saltar de alegría, o por lo menos mover un poco esas manos que se habrán quedado agarrotadas. 

Retira los alfileres, y mírales mal por haberte picoteado los dedos. Puedes pulir las costuras eliminando con la tijera esos hilillos que hayan podido quedar más largos o pequeñas rebabas de la propia tela. 

Ahora sólo tienes que darle la vuelta y meter la mano para colocar las esquinas que se pueden haber quedado recogidas. Comprueba que el cierre funciona, que si tiras del cordón o cordones la abertura se ciñe. Si corre bien enhorabuena. Si corre mal, descose y rehaz el dobladillo (la tela vaquera o cualquiera con cierto grosor y rigidez costará más de abrir y cerrar, no te lleves mal rato si no acaba de cerrar del todo).


¿Y ahora qué?

Ahora ya tienes una funda maravillosa en la que guardar tus juguetes eróticos o lo que se te antoje. Al hacerla totalmente personalizada puedes elegir, además del material y los colores, el tamaño; gran ventaja si las medidas de los juguetes son variadas. Tendrás una funda para todos y cada uno de ellos, del más grande (Figura 8) al más pequeño, del más ancho al más estrecho (Figura 9).

Figura 8
Figura 8
Figura 9
Figura 9

Hay algunos juguetes que traen funda, aunque la inmensa mayoría vienen a pelo. Te recomiendo que hagas una funda por cada juguete (Figura 10) que no la incluya, o se la hagas igualmente para tener todas a juego. Lo importante es que aprendas de mi error y guardes cada juguete por separado para evitar catástrofes. 

Figura 10
Figura 10

Y hasta aquí el DIY de fundas para juguetes eróticos. ¿Qué te ha parecido el DIY, habías pensado en algo parecido, te parece práctico, cómo guardas tus juguetes...? Cuéntamelo en los comentarios...

2 comentarios:

  1. Jamás de los jamases me hubiese esperado una entrada así en tu blog. Me has dejado impresionada, mira que has resultado ser apañá... Tomo nota y lo comparto en las redes sociales, que tu creatividad llegue a todas partes, jajaja
    Besico

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    Respuestas
    1. ¿Verdad? Yo tampoco me lo esperaba, pero todo sea por evitar catástrofes como la mía, y bueno, según digo por ahí en el blog tiene cabida cualquier cosa relacionada con el sexo y esto lo está de alguna manera xD

      Un amigo dice que valgo para un roto y para un descosido, supongo que también para un cosido, jajajaja. Estoy llena de sorpresas.

      Besotes.

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Yo ya he hablado, ahora te toca a ti...