-

2 de junio de 2015

Entrevista - Día Internacional de la Trabajadora Sexual

trabajo sexual es trabajo

Con motivo del Día Internacional de la Trabajadora Sexual (2 de Junio), contacté con Natalia -de quien supe a través de un artículo en Vice- para que nos hablara desde un ángulo que no solemos escuchar habitualmente.

Es joven, tiene las ideas muy claras, la gente que la conoce sabe a qué se dedica, es su propia jefa y está orgullosa de su trabajo. Ella es Natalia y es trabajadora sexual.

Trabajadora sexual, prostituta, puta, escort, chica de compañía... ¿qué nomenclatura prefieres?
Trabajadora sexual, prostituta o puta son términos que hace falta normalizar. Personalmente tengo cariño a la palabra puta y creo que, junto a cualquiera de las otras, cuando nos apropiamos de ellas y las usamos con orgullo, se desactiva el insulto que la sociedad le añade y cobran la fuerza que se merecen.

¿Cómo fue la decisión de dedicarte a la prostitución? ¿Qué te atraía?
Estuve muchos años trabajando como empleada para una empresa cualquiera y con el tiempo empecé a sentirme bastante infeliz. Pasaba gran parte de mi día haciendo algo que no me aportaba nada y como soy muy impulsiva, cuando sentí que no quería más, lo dejé. Por otro lado siempre fui muy sexual y asociaba a las putas con empoderamiento y un poco de rebeldía. Me vi capaz de hacerlo y no dudé en compartir mis inquietudes con mi entorno. Gracias a ello, una amiga me contó que hacía tiempo que estaba trabajando como puta. Conocer su realidad me reafirmó todas las ideas que tenía sobre la autonomía e independencia que la prostitución te aporta. Supongo que las cosas que más me atraían eran tener una vida sexual activa y variada además controlar todos los aspectos de mi trabajo. 

En tu entorno todos saben a qué te dedicas, no lo ocultas. ¿Cómo reaccionaron cuando se lo dijiste?
Nunca hubo una “salida del armario”. Desde el primer momento en que consideré este trabajo lo hablé sin problema con mi círculo social. Las personas que me conocen saben que es algo que se ajusta a mi personalidad. Claro que a veces hay personas que se sorprenden, pero mayoritariamente actúan con curiosidad sana y me doy cuenta que conocerme es una forma de hacer que se cuestionen sus prejuicios. Mayoritariamente he encontrado mucho apoyo y sé que las personas que me quieren se alegran de que tenga un trabajo con el que soy feliz.

Se tiende a pensar que quien ejerce la prostitución lo hace por coacción o necesidad extrema. ¿Alguien llegó a pensar que no lo hacías porque así lo habías elegido, como quien elige ser médico, abogada o artista, sino por verte obligada a ello?
Suelo tener las ideas muy claras y cuando hago cualquier cosa es porque verdaderamente quiero hacerlo. No me canso de hablar sobre lo mucho que me gusta mi trabajo y los beneficios que tiene frente a otros, siempre lo hago con mucha naturalidad y esto ayuda a que se considere como una alternativa laboral más.

Hace tiempo hablábamos en el blog sobre la necesidad de regular la prostitución, dotando a las y los trabajadores sexuales de los mismos derechos y obligaciones que posee cualquier trabajador, a fin de erradicar (lo máximo posible) tanto las mafias como el estigma que rodea a la profesión. ¿Cuál es tu opinión al respecto?
Regular la prostitución es fundamental para que se normalice el trabajo sexual desde una perspectiva social. Además de los beneficios claros que tiene para quien la ejerce, hacerlo pone en marcha una serie de controles para evitar que terceros se aprovechen económicamente de nosotras. Me parece un paso muy importante hacia una sociedad más honesta y segura.

¿Cuál dirías que es la actitud de la sociedad ante el sexo? ¿Y ante las trabajadoras sexuales?
Diría que bastante hipócrita. Aparentemente las putas no existimos y del sexo ni se habla. Por suerte me muevo en un entorno muy abierto con personas que siempre se cuestionan todo y creo que la sociedad va cada vez más hacia ese estado de curiosidad y honestidad con uno mismo, al menos me gusta pensar que es así. No se puede vivir por siempre en la negación y con una visión arcaica sobre el sexo, porque las generaciones cambian y tienen demandas a las que hoy en día pueden acceder sin problemas con internet. El sexo está en todas partes, las productoras porno que muestran una sexualidad feministas cobran más fuerza, salen proyectos de educación sexual todos los días, las putas estamos cansadas de ser invisibles… todo eso eventualmente va a tener un efecto, aunque solo sea en parte y poco a poco, en mentalidades mediocres.

Natalia Ferrari
Natalia (foto de su blog)

Pensemos que se logra regular la prostitución, ¿piensas que quien la ejerce se sentiría libre y orgullosa de decir a qué se dedica, o seguiría sintiendo la desaprobación del público en general?
Desde luego que la prostitución se regularice ayudaría a trabajar contra el estigma, pero porque se firmen una serie de papeles no se creará de pronto un cambio de conciencia social. Es una cuestión de educación sexual y por suerte cada vez hay más recursos al alcance de todos para  tener una visión crítica de las cosas. Hay muchos sectores que quieren ocultarnos y seguirán ahí incluso después de que la prostitución se regule. Creo que es fundamental para crear un cambio que las putas hagamos públicas nuestras historias, y que la sociedad construya ideas sobre este trabajo a partir de lo que nosotras contamos.

¿Qué le dirías a toda esa gente que ve la prostitución como algo turbio y de lo que avergonzarse?
Cualquiera que asuma ese discurso debería buscar el fondo de esas ideas, ¿por qué crees que es así? ¿Qué conoces sobre este trabajo y cuales son tus fuentes? Es normal crear opiniones a partir de lo que nos cuentan otros, el problema es no cuestionar la información. Los medios de comunicación llevan mucho tiempo mostrando la prostitución como sinónimo de actividades ilegales o condiciones laborales denigrantes, cuando son cosas que pueden existir en cualquier sector laboral y en ningún caso son intrínsecas de la prostitución. Organizaciones como Aprosex, Colectivo Hetaira o Prostitutas Indignadas trabajan para  que se reconozca que el trabajo sexual, es trabajo y cada vez tienen más fuerza.

A nivel profesional no dependes de nadie. Tú eliges con quién trabajas, dónde, cuándo y por cuánto. ¿Crees importante esta libertad a la hora de sentirte orgullosa de tu trabajo y disfrutarlo?
En mi caso personal, desde luego. Me gusta sentirme en control y cuando trabajas para ti, son tus intereses los que siempre están en primer lugar y no los objetivos de algún jefe o empresa. Esta es una de las cosas que más valoro y lo que hace este trabajo tan ideal para mi. Elegir los servicios, tarifas, clientes, vacaciones… Todo eso se ha convertido en algo fundamental en mi vida. 

A diferencia de algunas de las de otras y otros trabajadores sexuales, las fotos de tu web son sencillas y naturales, pero de gran erotismo. ¿Menos es más? ¿Se sexualiza demasiado al propio sexo?
Creo que se da demasiada importancia a los cuerpos y que eso es un error. Que encuentres una serie de fotografías muy explícitas que no dejen nada a la imaginación te ayuda a saber si esa prostituta es atractiva o no según tus criterios, pero esto no te garantiza una experiencia agradable con ella. Mis fotos son así porque quiero que mis clientes vean más cosas de mi y que el factor determinante para ponerse en contacto conmigo sea el contenido de mi blog. Yo no soy un cuerpo que durante 1:30h se desentiende de todo rasgo de personalidad, ideas o emociones. Todo lo contrario. Vamos a conectar a partir de una compatibilidad de carácter y no de que te gusten las formas de mi cuerpo. Jamás juzgaría a una persona porque su apariencia física no encaja con lo que la sociedad dicta que es bonito, pero sí que rechazo habitualmente clientes con los que veo que simplemente no nos vamos a entender.  

Para todo hay una primera vez. ¿Cómo fue tu primera vez como trabajadora sexual?
Estaba algo nerviosa pero la otra persona ayudó a que todo surgiera con calma. Él aceptaba que la figura de control en todo momento era yo y esto reafirmó mucho mi seguridad. Recuerdo que fue un momento agradable y que me quedé pensando: Joder, ¡tendría que haber empezado a trabajar de esto hace tiempo!

¿Algún momento has sentido inseguridad en la cita con un cliente? Si es así, ¿cómo lo resolviste?
Antes de empezar a trabajar sentía un poco de inseguridad y no pude evitar verme influenciada por la idea popular de los puteros. Me inquietaba el momento de abrir la puerta y encontrarme a alguien que tuviera un carácter machista y desconsiderado conmigo; ¿qué pasaría si alguien es demasiado dominante y no puedo controlar la situación? ¿Y si me obliga a hacer cosas que no quiero? Enseguida me di cuenta que esa idea venía de los roles de género habituales que se asumen: el hombre es malo y fuerte; la mujer es tonta y débil. Ni una cosa ni la otra. Recuerdo tener conversaciones con una amiga que también es puta en donde hacíamos una comparativa entre clientes y parejas sexuales en nuestra vida personal. Los clientes suelen ser más amables y respetuosos que novios o folla amigos. Siempre he tenido facilidad para mantener el control porque las personas con las que quedo conocen y acceden sin problema a mis condiciones.

A la hora de preparar una cita, ¿sigues algún protocolo? 
Últimamente además de lo obvio (ducharme, arreglar el espacio, preparar mi estética), por norma suelo apartar al menos 30 minutos para masturbarme. Suele excitarme bastante la idea de intimar de esta forma con otros hombres y correrme unos minutos antes me relaja mucho y en cierta forma, me prepara mejor para disfrutar del encuentro.

Natalia Ferrari
Natalia (foto por Jo Schwab)

¿Nos describirías cómo transcurre una cita tipo?
Es difícil profundizar en esto y determinar cómo es una cita tipo, no sé si las hay. Se sabe teóricamente lo que ocurre y siempre es más o menos igual, sin embargo lo excitante es que cada persona es diferente, y aunque en todas las citas follemos, varía según la química que tengamos. Lo que hay en común es que se crea un espacio relajado y seguro para ambos.

¿Qué es lo más original que te han pedido/propuesto?
No sé si es lo más original, pero sin duda lo que más destaco son los hombres que con toda la seguridad del mundo (no sé de dónde la sacan) me proponen lo siguiente y lo argumentan de esta manera:
- He visto que haces todo con condón. Yo soy joven, limpio y tengo estudios, a mi me la vas a chupar a pelo, ¿verdad?
Esto es literal y me ha ocurrido más de una vez. Intento contestarles con humor y ridiculizarlos para que se den cuenta de lo increíblemente fuera de lugar que está.

Hablemos de protección. Como sabemos, las enfermedades de transmisión sexual son una realidad, para ti, para mí, y para quien no mantenga una relación monógama (y fiel, ejem). ¿Cuál es tu actitud al respecto?
Como bien dices, cualquier persona que mantenga relaciones sexuales se expone a cierto riesgo y lo asume. Soy muy cuidadosa y siempre procuro actuar con respeto hacia mí y el cliente. Es importante informarse de las opciones que existen y tomar todas las medidas necesarias para asegurarte que estás cómoda.

Eres joven, atractiva, disfrutas de tu sexualidad, ¿tienes algún plan o deseo para el futuro?
¡Muchos! Quizás demasiados. Lo más próximo sería escribir regularmente sobre mi realidad como prostituta. Siento que esto puede ayudar a otras chicas que estén pensando en prostituirse y a romper con el estigma que cargamos tanto putas como puteros. Contar historias es una forma de educar y quiero formar parte activa del cambio.

¿Qué le dirías a alguien que está pensando en dedicarse a la prostitución?
Que se hagan mil preguntas antes de empezar. Sobre ellas mismas, sus preferencias sexuales, sus motivos para prostituirse, los clientes que quieren y los que no... Cuantas más cosas te preguntes, mejor podrás definir cómo quieres que sea tu trabajo y hacer lo necesario para conseguirlo. No hagas nunca caso a la gente que intenta dictar cómo debería ser tu vida, haz lo que te haga feliz.

Para terminar, ¿algo que quieras contarnos que te hayas quedado con ganas de decir?
Darte las gracias a ti por crear este espacio y dejarme formar parte de él. Te felicito por el blog, este tipo de contenido es vital para crear debates y abrir mentes.

Muchas gracias por hablar con ‘Mamá, no leas’. Te deseamos lo mejor.


Visita el blog de Natalia aquí.

2 comentarios:

  1. ¡Gran entrevista! Acaba y aclara muchos mitos y tópicos.
    Besicos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Gracias! Me parecía importante el enfoque visto desde dentro, hace falta crear un debate público del tema y dejar los estigmas de lado.

      Besotes.

      Eliminar

Yo ya he hablado, ahora te toca a ti...